Corrección y feedback
Identifica los errores y aspectos mejorables de cada exposición para poder corregirlos y avanzar de manera progresiva.

Perspectiva general
Una exposición no mejora únicamente mediante la repetición. Para progresar es necesario saber qué se está haciendo correctamente, qué aspectos deben corregirse y cuáles son los errores que se repiten.
La corrección permite convertir cada exposición en una oportunidad de aprendizaje.
Durante la preparación pueden aparecer problemas relacionados con el contenido jurídico, la estructura del tema, la expresión oral, el ritmo, la gestión del tiempo o la forma de enlazar los diferentes apartados. Algunos son evidentes para el propio opositor; otros resultan mucho más difíciles de detectar sin una valoración externa.
El feedback debe servir para identificar esos puntos débiles y establecer prioridades de mejora.
Elementos
• Detección de errores jurídicos y conceptuales
• Revisión de la estructura de los temas
• Valoración de la claridad y precisión de la exposición
• Control del ritmo y de la velocidad
• Gestión del tiempo disponible
• Identificación de errores recurrentes
• Seguimiento de la evolución del opositor
• Establecimiento de objetivos concretos de mejora
Mejora continua
La preparación de una oposición es un proceso prolongado. Por eso, la corrección debe permitir observar la evolución a lo largo del tiempo.
El objetivo no es buscar una exposición perfecta desde el primer momento, sino detectar progresivamente los aspectos que pueden mejorarse y trabajar sobre ellos de forma sistemática.
Una buena corrección debe responder a tres preguntas:
¿Qué estoy haciendo bien?
¿Qué debo mejorar?
¿Cómo voy a trabajar esa mejora?
De esta manera, cada exposición aporta información útil para la siguiente.

